Hay dos momentos únicos en un año que nadie se debe perder y que nos llenan de incertidumbre y mariposillas en el estómago días antes de que ocurran. Uno, es el debate del estado de la nación, por los datos de audiencia se conoce que el 90% de los españoles pedimos fiesta esa fecha para poder verlo en directo. El otro, las REBAJAS!!!!!.
Sí, quién no ha acudido los días previos a tal acontecimiento a dar por culo a los/as dependientes para poder probarse todo lo que nos gusta y seleccionar la talla para el día D. (D de Rebajas :-/ ). Es una táctica poco valorada, pero que permite ahorrarte las larguísimas horas de espera delante del probador, me han llegado rumores de mujeres que han pasado toda la gestación allí con la mala suerte de que cuando les toca el turno la talla, evidentemente, no les va.
Pero claro, no todo el mundo podemos llevar a cabo tal estratagema y nos vemos obligados a ir a pelo, es decir, el 1 de Julio o el 7 de Enero abarrotamos las tiendas de Inditex y esperamos pacientemente en la cola del probador y en la de cajas (quejaros luego de las colas en la Administración Pública.....). Si esto ocurre mejor tener en cuenta ciertas premisas:
1. Nunca está tu talla. Si vas por la mañana, no está repuesta. Si vas por la tarde, se ha vendido. Si vas a la apertura, las dependientas saben que quieres esa talla y la han escondido, como parte de la conspiración mundial que te persigue.
2. Ojo con las montañas de ropa de las mesas, son como las arenas movedizas, te atrapan. En ocasiones, al acabar la temporada se han encontrado a personas enterradas debajo del téxtil.
3. Esas personas que doblan no son madres, son l@s trabajadores, así que no les pidas que te hagan un zurcido en los pantalones que se te acaban de romper y mucho menos les pidas dinero para el metro, porque con lo bien pagados que están como poco te envían a la Luna de un puntapie.
4. "no quieres lo que otros se llevan". Culo veo, culo deseo NOOOOOO. Seguramente, lo que a ellos les queda bien te quedará a ti como al payaso de Mikolor y mañana tendrás que volver a la cola para retornar el producto.
5. Porqué quieres pasar por allí donde no se puede (esto es trasladable a las discotecas), a ver, tenemos un problema con la relación volúmen-espacio????? Intentaríamos pasar conscientemente por una vagina una cabeza del tamaño de un limón???? Conscientemente NO. Luego están los partos, jaja
6. No hagamos caso a los carteles. Serán grandes, serán rojos, tendrán signos de exclamación y grandes % de descuento, pero nunca dicen la verdad. Es como mirar a Aznar y pensar que es de centro, no es creible, pues un cartel de descuento tampoco.
7. Finalmente, cuando llegues a casa olvida las bolsas en un rincón. Deja pasar el mes legalmente establecido para devolver las prendas, entonces ábrelo y mira lo que compraste. Sí, sí, ...... Agatha Ruíz de la Prada viste mejor, pero dado que ya ha expirado el plazo te lo tienes que quedar.
Bueno, seguramente hay más cositas que tener en cuenta, pero estas me parecen importantísimas. Una cosa más, si alguien quiere morir torturado y luego que su familia reclame indemnización, que vaya a esos grandes almacenes donde nuestro querido amigo y mejor artista Carlos Baute hace la promoción, os encatara: te envío poemas de mi puño y letra!!! ( y como te descuides te fusilo con una metralleta)
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